A veces me sorprendo de lo gustan algunas personas de ponerle las etiquetas de moda a sus proyectos. Por ejemplo, “accesible” o “2.0″. Quizá lo hagan para impresionar a sus jefes (que muchas veces desconocen esos términos), o quizá para salir en la prensa o blogs.
A esas personas les preguntas si su proyecto web es accesible y te contestan llenos de orgullo “sí, somos accesibles”. Así de sencillo, como quien declara que su proyecto trabaja sobre bases de datos MySQL o servidores Solaris. “Sí, somos accesibles”, y ya está.
Y es que con el tema de la accesibilidad, desde que en Internet se está promoviendo con fuerza, a esas personas les gusta “pillar la ola sin remar un poco mar adentro”. Creen que la accesibilidad se aprende en un tutorial por internet, se aplica y punto, como quien aprende maquetación sin tablas en los manuales del W3C, y creen que accesibilidad es programar XHTML válido (sí, aún hay gente que piensa que el HTML se programa). Quizá no hayan entendido qué es la accesibilidad.
Qué es la accesibilidad
Según la Real Academia Española, accesibilidad es la”cualidad de accesible”, y ésta a su vez:
- adj. Que tiene acceso.
- adj. De fácil acceso o trato.
- adj. De fácil comprensión, inteligible.
Es curioso cómo estas acepciones se asemejan a la definición de usabilidad, un término con el que los listillos 2.0 no se atraven a tratar con tanta facilidad. Así que como la RAE no anda muy puesta en las cosas de la WWW, busquemos en laherramientas automáticas son útiles pero no son esenciales.
La accesibilidad es un concepto cualitativo que se debe tener en cuenta en el desarrollo, mejora y garantía de calidad de un proyecto web (tanto sitios como aplicaciones web). Es una virtud que pueden o no tener, y en diferentes grados. Para alcanzarlo hay valiosos documentos y herramientas que nos pueden ayudar, pero la mayor baza para lograr la accesibilidad es pensar en el usuario final, en cualquier tipo de usuario final, pensar en su experiencia al utilizar el servicio y procurar que sea fácil.